miércoles, 12 de febrero de 2020

Un grave problema ambiental: la salinización de los ecosistemas de agua dulce

La salinización consiste en el incremento de la concentración de sales en el agua dulce. Este proceso ocurre de forma natural, por ejemplo en un lago de una cuenca endorréica (es decir cerrada o aislada, sin salida fluvial al océano). En esa cuenca, si los suelos son ricos en sales el agua de lluvia arrastra en solución las sales incrementando la concentración en el lago receptor. Por desgracia, el hombre a través de diferentes actividades, como la agricultura, la ganadería o las actividades mineras, puede incrementar las sales presentes en los ecosistemas dulceacuícolas. Este problema se encuentra entre los principales causantes de la degradación biológica de los ecosistemas fluviales y lacustres. Depende mucho de las especies, pero el límite de 4-10 gramos/L de sales es causante de la eliminación de la mayoría de especies de agua dulce. Algunos autores indican que en España el 27% de los ríos se encuentran salinizados, siendo la agricultura una de las principales causas de este problema. A nivel mundial el 25% de las masas de agua se encuentran salinizadas. Otro agente causante de la salinización es el incremento en el uso de sal para evitar el hielo en las carreteras, de tal manera que en algunos puntos de EE.UU hay tramos fluviales con niveles de sales que superan los criterios de calidad ambiental establecidos por la Agencia Americana de Protección Ambiental (USEPA). Por desgracia, parece que esta tendencia a la salinización incrementará en el futuro a escala global. Para más detalle sobre este tema recomiendo la revisión que ha sido publicada recientemente en la revista de la Asociación Ibérica de Limnología.

miércoles, 29 de enero de 2020

Impacto del eucalipto sobre los ecosistemas acuáticos

Las especies exóticas son una amenaza para el funcionamiento de los ecosistemas. Los ríos dependen en gran medida -especialmente en sus tramos de cabecera- de la materia orgánica procedente de la vegetación de ribera. Por tanto, la composición de este bosque de ribera es crucial, si esa vegetación nativa es sustituida por especies exóticas se puede producir un cambio en la composición química de las hojas que terminarán en los ríos. Esas sustancias presentes en las hojas pueden migrar al agua y causar impactos en los animales acuáticos. En un reciente estudio de un grupo de investigadores portugueses, se evalúa el potencial tóxico de esas sustancias procedentes de las hojas de Eucalyptus. Los autores analizaron el potencial tóxico de los extractos de las hojas de eucalipto sobre las larvas acuáticas del díptero Chironomus riparius. Para comparar el impacto potencial repitieron el estudio con los extractos de un árbol nativo (Alnus glutinosa). Los resultados mostraron que los extractos de eucalipto afectaron al crecimiento, desarrollo y emergencia de adultos de esta especie de díptero, con varios efectos a nivel bioquímico y fisiológico. Los resultados nos tiene que hacer reflexionar sobre los graves problemas ecológicos asociados al cambio de la vegetación, ya que estas especies terrestres no solo afectan a propiedades del suelo o a otras especies de plantas, también pueden impactar en los ecosistemas acuáticos cercanos.

lunes, 18 de noviembre de 2019

Impacto global de los salmónidos en el hemisferio sur

La introducción de peces exóticos ha sido una práctica muy común en diferentes países y territorios. Con la idea que su introducción conllevaría beneficios económicos y puestos de trabajo, son muchos los países del Hemisferio Sur que favorecieron y favorecen la introducción de diferentes especies de peces pertenecientes a la familia Salmonidae, es decir los salmónidos (truchas, salmones, etc.). Esta visión parcial -sin analizar los potenciales impactos- ha sido nefasta para muchos ecosistemas acuáticos. Por ejemplo, la trucha arcoíris (Oncorhynchus mykiss, y otras especies dentro del género) fueron introducidas a principios del S.XX en Chile y Argentina, pero antes, en la segunda mitad del S.XIX ya lo habían sido en Nueva Zelanda, Australia o Sudáfrica. En algunas ocasiones ya se anunció el impacto negativo de estas especies sobre la fauna local, por ejemplo con un incremento de la depredación de los peces nativos, pero estos informes fueron simplemente ignorados por la autoridades. Esto último ocurrió en Chile a principios del S.XX. No se puede negar que estas especies generan beneficios económicos, por ejemplo Chile es uno de los productores más importantes a nivel global de salmón, pero las consecuencias en los ecosistemas acuáticos son terribles, especialmente para las especies de peces autóctonos (a parte de otros problemas ambientales como la contaminación). Uno de los grupos de peces afectados son las especies de la Familia Galaxiidae, estos pequeños peces del hemisferio Sur han sufrido el azote de los salmónidos, estando algunas especies al borde de la extinción debido -entre otras causas- a la introducción de los salmónidos. Estos últimos producen principalmente un incremento en la depredación sobre los galáxidos. No obstante, el nivel de conocimientos científicos es todavía escaso, a pesar del gran incremento en el esfuerzo de estudio en la última década. No queda más que recomendar la no introducción de especies exóticas en un territorio, sobretodo si ya se ha demostrado su carácter invasor en otras zonas.

miércoles, 11 de septiembre de 2019

Impacto global de las especies invasoras sobre los anfibios

Los anfibios se encuentran entre los grupos de vertebrados más amenazados a nivel mundial. La pérdida o destrucción de sus hábitats, la presencia de tóxicos, el cambio climático, y la introducción de especies invasoras ha diezmado las poblaciones de muchas especies y ha llevado a algunas a la extinción. En un reciente estudio -encabezado por investigadores de la Universidad de Stellenbosch (Sudáfrica)- se ha revisado el impacto de las especies invasoras sobre aspectos relacionados con el desarrollo, comportamiento, morfología, densidad y diversidad de este grupo de animales. Las conclusiones parecen bastante claras, la diversidad-abundancia, el fitness y el comportamiento se ven claramente afectados por diferentes especies invasoras (incluyendo varios grupos taxonómicos). Por ejemplo, la presencia de especies invasoras de peces causa drásticos efectos en las poblaciones de anfibios, a través -entre otros impactos- de la depredación. Algunos invertebrados invasores -como el cangrejo rojo americano (Procambarus clarkii)- reducen el fitness de los anfibios y merman su actividad (mecanismo implicado en evitar la depredación). Por el contrario, algunas plantas invasoras -como el carrizo (Phragmites australis)- presentan efectos beneficiosos al proporcionar lugares de cría y refugio para algunas especies de anfibios. Nuevamente este estudio pone de manifiesto las complejas interacciones entre las especies invasoras y las nativas.