martes 24 de enero de 2012

El invasor depredado

Uno de los mecanismos de éxito de muchas especies invasoras es la ausencia de depredadores en el ecosistema invadido, y en el caso de tenerlos la falta de eficiencia en su captura o en poder ser digeridos por los depredadores. Hasta ahora los estudios hechos sobre algunas especies de caracoles acuáticos invasores habían mostrado una baja capacidad para digerir la concha de estos animales por parte de los peces (un ejemplo claro es el caracol de Nueva Zelanda Potamopyrgus antipodarum y las truchas) (Vinson and Baker 2008). Esto permite que muchos individuos depredados por las truchas sean eliminados vivos, lo que permite a este caracol utilizar a la trucha como agente de dispersión hacia nuevos tramos fluviales. Recientemente se ha realizado un estudio en California sobre la dieta de una especie autóctona de pez (Eucyclogobius newberryi), en este estudio se ha visto que el contenido de P. antipodarum en su dieta se relaciona positivamente con las abundancia de este caracol en el ecosistema y que además es capaz de digerir completamente a dicho invertebrado (Hellmair et al. 2011). ¿Significará esto que algunas especies autóctonas podrían frenar a estos invertebrados exóticos?


Referencias citadas:

Vinson MR, Baker MA (2008) Poor growth of rainbow trout fed New Zealand mud snails Potamopyrgus antipodarum. North Am J Fish Manage 28: 701-709

Hellmair M, Goldsmith G, Kinziger AP (2011) Preying on invasives: the exotic New Zealand mudsnail in the diet of the endangered tidewater goby. Biological Invasions 13: 2197-2201


miércoles 11 de enero de 2012

Primera entrada del 2012

Dedico la primera entrada del año a 2012 a todos los seguidores del Bolog, gracias desde aquí por vuestro interés en los temas de la Ecotoxicología y la Ecología Acuática. Os dejo el número de visitas que ha tenido el blog hasta la fecha de los 10 primeros paises.


jueves 15 de diciembre de 2011

Invertebrados exóticos como dieta de peces/Exotic invertebrates as food for fish

La entrada de especies exóticas en los ecosistemas acuáticos genera cambios funcionales en el ecosistema. Algunos invertebrados exóticos pueden llegar a dominar la producción secundaria de un ecosistema, es decir llegan a ser los invertebrados más abundantes. Esto obliga a los depredadores a modificar su dieta e incluir más individuos de estas especies exóticas. No obstante, la composición y calidad nutritiva de estos invertebrados exóticos puede ser peor que la de los nativos, causando efectos adversos en los depredadores. Un estudio de hace unos años demostró bajo condiciones de laboratorio, que las truchas alimentadas exclusivamente con una caracol exótico procedente de Nueva Zelanda (Potamopyrgus antipodarum, Hydrobiidae, Mollusca) puede causar una pérdida de peso muy próxima a la que se produce en truchas no alimentadas. Este dato indica la magnitud del problema, ya que de darse esto mismo en condiciones naturales podría suponer un grave perjuicio para las poblaciones de truchas. Este caracol posee un fuerte opérculo que protege al animal de los ácidos digestivos, permitiendo que gran parte de los individuos ingeridos puedan salir vivos tras pasar por el tracto digestivo de las truchas. El estudio fue publicado por Vinson y Baker en el 2008 en la revista North American Journal of Fisheries Management de la AFS.

viernes 9 de diciembre de 2011

Erradicación de especies exóticas de ribera y su efecto sobre los invertebrados acuáticos

En ocasiones la vegetación nativa de ribera es sustituida por especies exóticas, esto produce cambios en las comunidades animales que habitan los ríos. El bosque de ribera aporta material vegetal (hojarasca), reduce el grado de insolación de la columna de agua, estabiliza la tempereatura del agua, etc., por tanto tiene una gran influencia en la estructura y funcionamiento de las comunidades fluviales. En ocasiones los gestores se plantean la erradicación de estas especies exóticas de ribera, pero esta medida puede no tener unas consecuencias positivas para las comunidades fluviales, especialmente en comunidades con una gran número de endemismos. Un estudio elaborado en Sudáfrica (en la región del Cabo, dónde el 64% de las especies de invertebrados son endémicas) ha evaluado los efectos de la erradicación total de las especies exóticas de ribera. En dicho estudio los autores compararon sitios con vegetación nativa, exóticas y zonas en las que se había erradicado toda la vegetación exótica de ribera. El resultado fue que el número de especies endémicas de invertebrados disminuyó en los tramos fluviales donde se erradicó la vegetación exótica respecto a los tramos con vegetación exótica. La causa fue que la vegetación disminuye el grado de insolación de la columna de agua, de tal manera que las zonas sin vegetación se vieron colonizadas por invertebrados más generalistas que pueden soportar estas condiciones y que no son especies endémicas. Para más detalles se puede consultar el artículo original.